domingo, 6 de mayo de 2018

Como niña frente a la vidriera de una juguetería


https://ar.pinterest.com/pin/376191375100113897/
Tal cual,  así me siento ante las infinitas posibilidades que este mundo cibernético me ofrece. Asomarme de a poco no reduce el impacto. Hay puertas hacia todos lados. Es que no hay que olvidar que además de todos los caminos conducir a Roma también salían desde allí. Para cada necesidad nos ofrece una respuesta, no necesariamente acertada o útil pero respuesta al fin, y esto ocurre seamos o no conscientes de la existencia de tales necesidades. 
Echemos un vistazo por ejemplo a las infinitas aplicaciones que circulan en la red. Imposible sería realizar un listado de todas. Además no tendría sentido alguno. Lo relevante es que están y su función es permitirnos hacer cosas que jamás hubiéramos imaginado. Para algunos sonaré exagerada, pero sé que no debo ser la única. Y es que no quiero renegar de mi capacidad de asombro. 
Volvamos a la vidriera… Me animo y decido entrar, entonces me encuentro con estanterías llenas de juguetes de todos los colores y tamaños. Hay desde simples peluches amigables o encastrables de madera, hasta algunos que llenos de luces me hablan en varios idiomas. Y lo más importante: todos están a mi alcance. ¡Inclusive muchos son gratis! Mis ojos brillan y mi cuerpo entero sonríe. Sin duda que puede ocurrir llevarme algo que creo espectacular y finalmente resultar una decepción, mas también puedo encontrar ese compañero fiel que quiera llevar a todos lados. Ilusión y sorpresa ¿No es esa acaso la magia de los juguetes?
Viajar y conocer lugares es algo que me resulta fascinante, quizás por eso cuando descubrí una aplicación que me permitía crear hojas de ruta interactivas y acceder a las de otros me entusiasmé tanto con este asunto de las aplicaciones. No solo podía ver los mapas si no también acceder a sus experiencias en cada lugar. Para que me sigan les doy un ejemplo: Machu Picchu. Estoy comenzando a planear un viaje. Más allá de los tours que me ofrecen las agencias quiero saber si puedo generar mi propio recorrido. Encuentro esta app que me muestra no una, sino cientos de rutas hechas por usuarios que han tenido la amabilidad de subirlas. Y como si esto fuera poco también han agregado comentarios y referencias respecto de su experiencia, así como consejos sobre variados temas. Hospedaje, lugares para comer, precios, estado de los caminos, cuestiones de seguridad…de todo.
Esto es la web colaborativa, característica inherente a l concepto 2.0. Las puertas no solo se abren constantemente, también se multiplican de una manera vertiginosa. Al igual que mi sonrisa en la juguetería…
Les adjunto a continuación un glosario de aplicaciones hecho entre compañeros de la facultad. Es una ínfima partecita de lo que hay disponible en la virtualidad, los invito a asomarse.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buscar información en Internet...¿Tarea simple?

Creo que una de las primeras premisas que escuchamos en esta vida es la idea de pensar antes de hablar. Y si aún no la hemos aprendid...